Demasiado ocupados
Cuando la prisa desplaza a la relación: recuperar el tiempo y la atención que el matrimonio necesita.
- Extensión
- 4 páginas
- Incluye:
- Oración, Biblia, Tema, En Pareja
- Recién casados
- Matrimonio establecido
- Con hijos
Inicien este tiempo Orando.
Introducción
Vivimos en una época en la que el trabajo, el ministerio, las responsabilidades familiares y los compromisos diarios consumen gran parte de nuestro tiempo. Sin darnos cuenta, comenzamos a medir el éxito por la cantidad de cosas que hacemos y no por la calidad de las relaciones que cultivamos. Muchos matrimonios son admirados por otras personas. Parecen fuertes, estables y espiritualmente maduros.
Son un ejemplo para la iglesia, para sus amigos y para su familia. Sin embargo, detrás de la apariencia de fortaleza, la realidad puede ser muy distinta. La comunicación se ha debilitado, el afecto ha disminuido y el cansancio se ha convertido en un compañero constante. El problema no es el trabajo ni el ministerio. Ambos pueden ser una bendición de Dios.
El problema surge cuando el trabajo reemplaza la comunión, las actividades sustituyen la intimidad y las responsabilidades ocupan el lugar del amor. Dios nunca tuvo la intención de que el matrimonio fuera una carga. Él diseñó la relación matrimonial para que fuera un refugio, un lugar de descanso y una fuente de fortaleza.
Este estudio es una invitación para detenerse, examinar el corazón y reorganizar las prioridades antes de que la distancia se convierta en indiferencia.
Cuando las ocupaciones ocupan el lugar de las personas
“Pero Marta estaba distraída con los preparativos para la gran cena. Entonces se acercó a Jesús y le dijo: —Señor, ¿no te parece injusto que mi hermana esté aquí sentada mientras yo hago todo el trabajo? Dile que venga a ayudarme. Pero el Señor le dijo: —Mi apreciada Marta, estás preocupada y tan inquieta con todos los detalles, que solo hay una cosa por la que vale la pena preocuparse. María la ha descubierto, y nadie se la quitará.”
Marta estaba ocupada haciendo algo bueno, pero había perdido de vista lo más importante. De la misma manera, el trabajo y el ministerio pueden convertirse en una distracción cuando comienzan a ocupar el lugar que pertenece a la familia.
Preguntas para reflexionar
- ¿Estamos tan ocupados que hemos dejado de ver las necesidades de nuestro cónyuge?
- ¿Qué actividades consumen la mayor parte de nuestro tiempo?
- ¿Estamos construyendo un hogar o simplemente estamos cumpliendo obligaciones?
El matrimonio es un regalo que debe ser cuidado
“Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito. Si uno cae, el otro puede darle la mano y ayudarle; pero el que cae y está solo, ese sí que está en problemas.”
Dios nunca quiso que el matrimonio se limitara a compartir responsabilidades. Él desea que el esposo y la esposa caminen juntos, se apoyen y disfruten la vida que han construido. Cuando una pareja deja de invertir tiempo en su relación, comienza a perder poco a poco la cercanía emocional y espiritual.
Preguntas para reflexionar
- ¿Somos compañeros de vida o solamente compañeros de trabajo?
- ¿Nos sentimos escuchados y comprendidos?
- ¿Qué necesitamos hacer para acercarnos nuevamente?
El éxito delante de las personas no siempre significa éxito delante de Dios
“Yo sé todo lo que haces. He visto tu arduo trabajo y tu paciencia con perseverancia. Pero tengo una queja en tu contra. ¡No me amas a mí ni se aman entre ustedes como al principio!”
Es posible que muchas personas admiren un matrimonio y lo consideren un ejemplo, mientras los esposos experimentan tristeza, soledad y agotamiento. La admiración de los demás nunca podrá sustituir el amor, la confianza y la intimidad.
Preguntas para reflexionar
- ¿Estamos tratando de mantener una imagen en lugar de sanar nuestra relación?
- ¿Cuándo comenzamos a distanciarnos?
- ¿Qué necesita cambiar de inmediato?
Dios nos llama a establecer prioridades
“Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.”
Cuando Dios ocupa el primer lugar, cada aspecto de la vida encuentra su lugar correcto. El trabajo es importante. El ministerio es importante. Pero el matrimonio también es una responsabilidad sagrada. No todo lo urgente es importante, y no todo lo importante parece urgente.
Preguntas para reflexionar
- ¿Qué lugar ocupa nuestro matrimonio en nuestra lista de prioridades?
- ¿Qué cosas debemos dejar de hacer?
- ¿Qué decisiones debemos tomar para proteger nuestra relación?
El amor se fortalece con dedicación
“Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía.”
El amor necesita tiempo, atención y compromiso. Ninguna relación crece por accidente. El matrimonio debe ser cultivado todos los días. Las palabras amables, la gratitud, la oración y el tiempo compartido son pequeñas semillas que producen grandes frutos.
Preguntas para reflexionar
- ¿Qué necesita hoy mi cónyuge?
- ¿Cómo puedo demostrar amor de una manera práctica?
- ¿Qué compromiso estoy dispuesto a asumir?
Actividad para esta semana
Aparten un tiempo para realizar las siguientes actividades:
- Oren juntos durante quince minutos cada día.
- Compartan una comida sin teléfonos ni interrupciones.
- Expresen tres cosas que agradecen el uno del otro.
- Organicen sus prioridades.
- Decidan qué actividades deben disminuir o eliminar.
Palabras finales
“Si el Señor no construye la casa, el trabajo de los que la construyen es una pérdida de tiempo.”
No permitan que el trabajo les robe la alegría de estar juntos. No permitan que el ministerio los convierta en extraños. No permitan que la admiración de otras personas los haga ignorar el dolor que existe dentro de su hogar. El matrimonio no se destruye de un momento a otro. Con frecuencia, se debilita lentamente a causa del cansancio, la indiferencia y la falta de atención.
Dios no les está pidiendo que hagan más. Quizá, en este momento, les está pidiendo que se detengan, se escuchen, se abracen y recuerden por qué decidió unir sus vidas. El mundo puede admirar su trabajo, pero el Señor desea cuidar su corazón. Y el corazón del matrimonio siempre debe ser el amor. Terminen este tiempo Orando tomados de las manos.

